
Aunque aparente otra cosa, nunca dejé de ser un niño. Creo que es la edad o etapa que empiezo a extrañar al darme cuenta que se termina... Sigo siendo el mismo nene de corte taza al que le da verguenza decir lo que siente, demostrarse y hacerse ver. Sigo mirando peliculas de Disney y nunca me voy a olvidar de Pokemon. Mis amigos tienen 18 años y cuando los veo, a pesar de parecer un jardín de infantes, no es lo mismo. Solo alguien, no algo, alguien, me hace volver a esas épocas, me hace reir y tentarme con voz de 3 años. Corro , salto, grito y me lleno de tierra. Si, con Scott vuelvo a ser lo que siempre quiero ser
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